Las marcas invierten millones en su identidad visual. Se obsesionan con los colores, las tipografías, el diseño de su local y hasta el empaque más mínimo. Pero, ¿qué pasa con la música? En muchos casos, se ignora por completo. Se deja al azar, a lo que el encargado del turno quiera poner, a una playlist genérica de Spotify o, peor aún, a un silencio incómodo.
Y es un gran error.
Porque la música no es solo un fondo decorativo: es una herramienta clave para construir la identidad de una marca, mejorar la experiencia del cliente y, sí, vender más. Así lo demostró un estudio hecho en Suecia con la marca de moda GANT y la empresa de tecnología musical Soundtrack Your Brand. Los resultados fueron claros: cuando la música es coherente con la marca, las ventas pueden aumentar hasta un 37.1%.
La banda sonora de tu negocio sí importa
El estudio reveló varios hallazgos interesantes sobre la influencia de la música en la experiencia de compra:
- Los clientes se quedan más tiempo: Cuando la música elegida encajaba con la identidad de la marca, los clientes pasaban un 42.24% más tiempo en la tienda en comparación con aquellos que compraban en silencio.
- Mayor satisfacción y mejor percepción de la marca: Los clientes que escuchaban música alineada con la identidad de GANT tenían una mejor opinión del ambiente de la tienda y percibían la marca de manera más positiva.
- Más ventas, menos esfuerzo: La combinación de un entorno agradable con la música adecuada generó un aumento significativo en las ventas sin necesidad de estrategias agresivas.
El problema de la música "random" en los negocios
Si la música tiene tanto poder, ¿por qué sigue siendo un tema secundario en la mayoría de negocios? Muchas marcas creen que basta con poner cualquier playlist de fondo, pero el estudio demostró que usar música que no encaja con la identidad de la marca puede tener efectos negativos.
El caso más extremo: la gente se iba más rápido cuando la música no coincidía con la atmósfera esperada del lugar. Es decir, si tu tienda vende productos premium, pero suenan reggaetón o baladas de despecho a todo volumen, los clientes percibirán un desajuste y sentirán que algo no cuadra.
Cómo crear la identidad sonora de tu marca
Así como existe un branding visual, también debe haber un branding musical. La clave está en diseñar una estrategia musical alineada con los valores de la marca, el público objetivo y la experiencia que se quiere transmitir. Algunas claves:
- Toma el control de los parlantes: Nada de playlists aleatorias o música elegida al azar por los empleados. Lo ideal es contar con una gestión centralizada del audio en todos los puntos de venta.
- Crea una experiencia sonora coherente: Así como la decoración, el aroma y la iluminación de tu local crean una atmósfera, la música debe estar en sintonía con esa experiencia.
- Actualiza y mide: La música no debe ser estática. Así como las marcas evolucionan, su identidad sonora también debe hacerlo. Es importante probar diferentes selecciones y medir el impacto en la percepción y el comportamiento de los clientes.
No subestimes el poder del sonido
Si la música puede hacer que una escena de película sea épica, también puede hacer que la experiencia de tu marca sea inolvidable. La pregunta no es si tu negocio debería tener una estrategia musical, sino por qué todavía no la tiene.
Porque al final del día, no se trata solo de sonar… sino de sonar bien.
¿Te interesa la música para tu negocio?
Mira nuestros planes